"El folleto es mío, salvo el título, que se lo puso el editor."

Nicolás Estévanez Murphy

El Cabildo reedita, 88 años después de su primera publicación, ‘El remanso de las horas’, de Montiano Placeres

Cubierta del libro reeditado por el Cabildo grancanario, El remanso de las horas

88 años después de la aparición del libro ‘El remanso de las horas’ publicado por Montiano Placeres Torón (1885-1938) en 1935, el Cabildo grancanario, a través del Departamento de Ediciones de la Consejería de Cultura, acaba de reeditar el mencionado volumen que el día 11 de abril será presentado en la Casa Museo León y Castillo de Telde, a las 19:00 horas.

Guacimara Medina, consejera de Cultura, el autor del prólogo de la citada reedición, Julio Pérez Tejera, y la prima del escritor Montiano Placeres, María Isabel Torón, participarán en la presentación de la reedición del libro original ‘El remanso de las horas’, que incorpora como novedad una serie de cartas recibidas por el poeta, escritas por Manuel Verdugo, Ignacia de Lara, Agustín Miranda Junco, Teófilo Naranjo y Ramón Feria, que han sido rescatadas del fondo Montiano Placeres que se custodia en la casa-museo teldense, y que dan fe de la enorme difusión que tuvo esta obra de Placeres entre los principales intelectuales de las islas.

Asimismo, la reedición rescata de la prensa de 1934 una entrevista titulada ‘Nuestras Intervius. Montiano Placeres’, realizada por Juan José Yedra para la revista España Nueva, que dirigía Federico Sarmiento. Se trata de una particular entrevista en la que el poeta conversa sobre su obra poética y teatral. Puesto que pocos son los testimonios en los que la voz de Montiano Placeres asuma su perfil de creador, el valor de este documento sumado a la edición es evidente.

Finalmente, con el objetivo de sumar a este rescate literario la lectura crítica realizada por periodistas e intelectuales de los años 30, se incorpora en sus páginas una serie de artículos aparecidos en dos momentos fundamentales tras la publicación de la obra y después de la muerte del poeta. Dentro de esta lectura crítica, se incluyen dos textos aparecidos en El Tribuno, los días 23 y 25 de noviembre de 1935, relacionados con la emisión de un programa dedicado a Montiano Placeres en la emisora Inter-Radio, tras la aparición del poemario. Los artículos están firmados por Juan Sosa Suárez y por Patricio Pérez Moreno, respectivamente. Y en último término, tras la muerte de Montiano Placeres, ocurrida el 28 de marzo de 1938, el Diario de Las Palmas incluyó como homenaje un texto de Domingo Doreste “Fray Lesco”, que originariamente había sido leído en el programa de radio ya mencionado, y hasta la muerte del poeta nunca llegó a publicarse. Estos últimos documentos, a excepción del texto de Domingo Doreste, fueron rescatados de los fondos que atesora El Museo Canario, y de Jable, el archivo de prensa digital de la ULPGC.

Como avanza en el prólogo de la reedición Julio Pérez Tejera, nace en Telde en 1885 en medio del bullir económico que experimenta Las Palmas de Gran Canaria con el aumento del tráfico marítimo que generó la construcción del muelle de La Luz, el escritor Montiano Placeres, sobrino de Saulo Torón.  Un año después nace Rafael Romero Quesada y en 1887, el pintor Néstor Martín Fernández de la Torre. Este grupo de artistas va a constituir el núcleo del Modernismo en Canarias.

“En una ciudad de Telde, vapuleada a lo largo del siglo –según el profesor González Padrón– por diferentes crisis económicas y, consecuentemente, también sociales, llevó a cabo Montiano una intensa actividad cultural, como presidente del Casino La Unión, como miembro de su Junta Directiva y –en palabras del profesor Morán Rubio– líder indiscutido de una pléyade de intelectuales conocidos como Grupo Aparte, animó tertulias literarias, grupos de aficionados al teatro, escribió obras teatrales de las cuales una —titulada ‘La muñeca’— se representó en el teatro Pérez Galdós y promovió recitales poéticos”, señala el citado prologuista.

Este libro aparece en 1935, casi al final de su existencia (1938), seguramente dejó por el camino multitud de versos que Montiano no incorporó, guiado, tal vez, por su modestia, asegura Julio Pérez, aunque dejó repartidos a lo largo de su existencia versos que vieron la luz de otro modo, en revistas, periódicos o incluso en lecturas directas del poeta, muchos de los cuales ha recopilado el profesor González Padrón en su antología literaria.

En este poemario “utiliza Montiano el endecasílabo, combinado en ocasiones con el heptasílabo     –lo que no le impide emplear otros metros–, esta mezcla propia de la silva, que preludia el versolibrismo y que tan querida fue de los modernistas”, advierte Pérez.

Montiano Placeres junto a un grupo de amigos
Montiano Placeres junto a un grupo de amigos

Montiano Placeres Torón fue un poeta y dramaturgo canario, nacido en Telde el 1 de septiembre de 1885, el mismo año que su tío Saulo Torón. Desde la más tierna infancia Montiano se vio arropado por un ambiente de exquisita intelectualidad. Siendo niño se traslada con su familia a Las Palmas de Gran Canaria, y a temprana edad sufre la pérdida de su padre. Montiano recibiría las primeras letras de su madre que ahondó en el más que sensible espíritu de su hijo, acercándolo a la literatura y muy especialmente a la poesía.

Mientras realizaba sus estudios de bachillerato, con 17 años, publica sus primeros trabajos periodísticos. El 14 de octubre de 1905 estrena en el Teatro Pérez Galdós, en una función benéfica a favor de los niños pobres, su obra La Muñeca, comedia infantil de un acto dividida en cinco escenas, la cual fue muy bien acogida por el público. En 1905 publica su libro de poemas El remanso de las horas, con prólogo de Patricio Pérez Moreno. Es también autor de otras obras de teatro como La Siembra y La vida, continua sorpresa, obras desarrolladas en ambientes sencillos.

Placeres Torón como ciudadano preocupado por la escasa y a veces nula actividad cultural, estudió la mejor forma de atraer hacia las bellas artes a un grupo de jóvenes y para ello creó sus Tertulias Literarias. Eran éstas reuniones de afines en gustos y costumbres intelectuales, en donde era norma básica de convivencia el respeto mutuo entre los participantes.

Montiano Placeres Torón fue un hombre políticamente comprometido. Su filiación ideológica podríamos definirla como de centro-izquierda. Conservador de valores tradicionales como la vida y la familia, amaba el progreso, la libertad individual y social, realizando grandes esfuerzos proselitistas a favor de la justicia, la solidaridad y la concordia. Luchador empedernido contra el caciquismo imperante, se presentó como candidato a concejal y a la Alcaldía de su ciudad natal, contando con el apoyo de los grupos intelectualmente más valerosos. Hombre pactista por excelencia, confiaba en el diálogo para acercar posiciones antagónicas. Aunque no recibió represalia alguna, que se sepa, tras el alzamiento militar del 18 de Julio del 36, si se le mantuvo estrechamente vigilado en todo momento. A diferencia de otros contemporáneos,  Montiano vitoreó a la República desde el mismo 14 de Abril de 1931, permaneciendo fiel al ideal republicano, aunque algo desilusionado por el rumbo que ésta iba tomando con el paso de los años. Fallece el 28 de marzo de 1938.

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